Desde finales de los 90, la tecnología ha sido una parte integral de nuestra vida diaria. Ya sea a través de la computadora o de los teléfonos inteligentes, el mundo que nos rodea está ultraconectado y sin necesariamente darse cuenta a simple vista, puede tener repercusiones en nosotros como seres humanos, comenzando por nuestra postura.

La compañía estadounidense Toll Free Forwarding luego dio a conocer un vistazo de cómo podrían ser los humanos en el año 3000 según los resultados de un estudio realizado entre 3000 empleados por investigadores sobre el impacto de nuestras tecnologías a largo plazo.

Usando un diseñador 3D, crearon un personaje llamado «Mindy» que luce una postura encorvada al mirar su teléfono. Este vaciado de la figura también resultó en una joroba en el medio de su espalda, hombros encorvados y un cuello que apunta hacia adelante.

Y eso no es todo, tiene dedos curvos en forma de garra por sostener su teléfono y tocar la pantalla, y un codo naturalmente doblado por la posición que toma el brazo para sostener el teléfono. Esta postura bastante preocupante estaría provocada por músculos cansados ​​y doloridos tras el uso excesivo de pantallas.

Además, otras repercusiones podrían manifestarse como un cráneo más grande, un cerebro menos desarrollado y un párpado interno más grande para evitar la sobreexposición a la luz.

Una iniciativa que también nos recuerda significativamente la escultura de Graham que representa el cuerpo ideal para resistir los accidentes de tráfico con el fin de concienciar sobre la seguridad vial, que podéis encontrar al final del artículo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Carolina Perez